Estos dos dibujos son, junto con
Pompeya, la hasta ahora única producción "artística" de este 2009.
Hace unos días, hablando con una amiga, le contaba acerca de la "crudeza" de mis últimos dibujos y de esas manos huesudas y feas que estoy dibujando, y ella llegó a la conclusión de que no es que sean feas, sino que estan gastadas, cansadas. Y tiene razón.
Hoy, por un lado, exhibo una imagen de
lo que se da, y llena: el abrazo, la contención, la caricia. Por otra parte,
lo que nos quitan, lo que nos arrancan por la fuerza, por la injusticia, la impunidad y el miedo.
Conceptos absolutamente contradictorios, el más oscuro e inevitable de los dos "se come" al más hermoso y humano. Sencillamente porque ya no somos seres humanos: somos seres sociales. Y así, tambien contradictoriamente, no hay comunión ni confianza en el hermano, sino individualismo, y supervivencia.
Abrazar es abrirse al otro; violentarse es imponer la fuerza. En una "sociedad" tejida por el miedo y la autopreservación, es sabido cuál concepto predomina y cuál es abatido.
"Abrazo para Luis"Grafito sobre papel
Medidas: 15 cm x 21 cm
Realizado el 13 de enero de 2009
"Hijos de una gran puta"Tinta, grafito y lápices de colores sobre papel
Medidas: 16 cm x 25 cm
Realizado hoy, 17 de enero de 2009